Recopilación de recursos académicos para ayudarte con tu trabajo

Tabla de contenido

La escritura académica es clara, concisa, enfocada, estructurada y respaldada por pruebas. Su propósito es ayudar a la comprensión del lector.

Tiene un tono y un estilo formal, pero no es compleja y no requiere el uso de frases largas y un vocabulario complicado.

Cada disciplina tendrá ciertas convenciones de escritura, vocabulario y tipos de discurso con los que el estudiante se familiarizará a lo largo de su carrera. Sin embargo, hay algunas características generales de la escritura académica que son relevantes en todas las disciplinas.

Características de la escritura académica

La escritura académica es:

  • Planificada y enfocada: responde a las preguntas y demuestra comprensión del tema.
  • Estructurada: es coherente, escrita en un orden lógico, y reúne puntos y material relacionados.
  • Evidenciada: demuestra conocimiento del tema, apoya las opiniones y argumentos con pruebas, y hace referencias con precisión.
  • Formal en tono y estilo: utiliza el lenguaje y los tiempos apropiados, y es claro, conciso y equilibrado.

Definir el propósito del trabajo y su público

El primer paso para escribir académicamente es definir claramente el propósito del trabajo escritoy la audiencia a la que se dirige.

La mayoría de los escritos académicos formales en la universidad son establecidos por, y escritos para, un tutor o asesor académico, y debe existir un criterio claro con el que establecen un trabajo.

El consejo para los estudiantes es que dediquen cierto tiempo a interpretar la pregunta o preguntas que deben responderse académicamente, y a decidir cómo abordar dicha tarea.  Si estás escribiendo para ti mismo (por ejemplo, tomando notas para grabar o dar sentido a algo) entonces puedes establecer tus propios criterios, como la claridad, la brevedad y la relevancia.

Una vez que tengas una idea clara de lo que se requiere para tu tarea, puedes empezar a planificar tu investigación y a reunir pruebas.

Estructurar el trabajo

Una vez que tengas un plan para tu escrito, puedes usar este plan para crear la estructura de tu trabajo. Un texto estructurado tiene un principio, un medio y un final, y utiliza párrafos enfocados para desarrollar el argumento.

Crear la estructura general

Algunos escritos académicos, como los informes de laboratorio o de negocios, tendrán una estructura bastante rígida, con títulos y contenido para cada sección. En otros formatos, la redacción suele seguir la misma estructura general: introducción, cuerpo principal y conclusión.

La introducción esboza la dirección principal que tomará la redacción, y da cualquier información de fondo y contexto necesarios.

En el cuerpo principal se presenta, explora y desarrolla cada punto. Estos puntos deben exponerse en un orden lógico, para facilitar al lector su seguimiento y comprensión.

La conclusión reúne los puntos principales, y resaltará el mensaje o argumento clave que el autor quiere que el lector retenga. También puede identificar cualquier laguna o debilidad en los argumentos o ideas presentadas, y recomendar una investigación más profunda cuando sea apropiado.

Ordenar los puntos a tratar en un orden lógico

Cuando empieces a escribir, debes tener una idea clara de lo que quieres decir. Haz una lista de tus puntos principales y piensa en lo que el lector necesita saber y en el orden en que lo necesitará para comprender fácilmente. Para seleccionar los puntos principales que quieres incluir, pregúntate si cada punto que has considerado contribuye realmente a responder la pregunta. Es decir, si el punto es relevante para el argumento general.

Selecciona las pruebas apropiadas que utilizarás para apoyar cada punto principal. Piensa cuidadosamente sobre qué evidencia usar, debes evaluar esa información ya que no toda la información que encuentres será de alta calidad.

Agrupar tus puntos puede ayudarte a crear un orden lógico. Estos grupos encajarán ampliamente en un patrón general, como por ejemplo, temático, cronológico o por diferentes escuelas de pensamiento o enfoque del tema en cuestión. Puedes colocar estos grupos en una secuencia que el lector pueda seguir y utilizar para dar sentido al tema o al argumento. Para determinar cuál es la mejor manera de que el lector siga el hilo adecuadamente, puede ser útil hablar del argumento central con alguien.

También puede ser útil ordenar las ideas inicialmente en forma de un mapa mental, que te permita desarrollar puntos clave con información de apoyo que se ramifique.

Escribir en párrafos estructurados

Utiliza lospárrafospara construir y estructurar tu argumento, y separa cada uno de los puntos en un párrafo diferente. Es recomendable dejar claro el punto en la primera o segunda frase del párrafo para ayudar al lector a seguir la línea de razonamiento.

El resto del párrafo debe explicar el punto con mayor detalle y proporcionar pruebas y ejemplos pertinentes cuando sea necesario o útil. La interpretación de estas pruebas ayudará a fundamentar el pensamiento del autor y puede dar peso a su argumento.

Al final del párrafo se debe mostrar cómo el punto que se ha planteado es significativo para el argumento general o vincularlo al siguiente párrafo.

Usar palabras de señalización al escribir

El uso de palabras señalizadoras ayudará al lector a comprender la estructura del trabajo y a saber hacia dónde puede conducir su argumento.

Utiliza palabras de señalización para:

  • Añadir más información. Por ejemplo: además, además, adicionalmente…
  • Comparar dos puntos similares. Por ejemplo: de manera similar, en comparación…
  • Muestran puntos de vista contrastantes. Por ejemplo: en contraste, pero…
  • Muestran el efecto o la conclusión. Por ejemplo: por consiguiente, como resultado…
  • Por ejemplo, de manera significativa: particularmente…
  • Reflejar la secuencia. Por ejemplo: primero, segundo, finalmente…

Palabras como estas ayudan a volver más efectiva la estructura de tu escrito y pueden aclarar el flujo y la lógica de tu argumento.

Aquí hay algunos ejemplos en la práctica:

  • «El uso de un método de laboratorio fue beneficioso ya que se pudo establecer una relación causal entre la carga cognitiva y la generación de atributos. Sin embargo, este método crea un escenario artificial que reduce la validez ecológica del estudio».

En este ejemplo el uso de la palabra “sin embargo” al principio de la segunda frase indica que se está a punto de realizar un punto de vista contrastado o diferente. También sugiere que el escritor puede tener más simpatía con la segunda opinión.

  • «En primer lugar, se definirán los conceptos y el cuidado centrado en la persona… Luego, se discutirá la comunicación… Finalmente, se examinará la relación entre la pérdida y la comunicación.» [Tomado de un ensayo sobre el cuidado de la salud]

En este ejemplo el escritor ha utilizado palabras de señalización para demostrar la secuencia de su argumento utilizando “en primer lugar”; luego, “finalmentehaciendo muy clara la estructura del ensayo.

  • «La satisfacción del empleado es justificable para los empleados porque causa una mejora en su bienestar. Además, los empleados que están de buen humor en el trabajo son menos propensos a actuar porque sus verdaderos sentimientos están de acuerdo con el despliegue necesario de emociones». [Tomado de un ensayo sobre negocios]

El uso de la palabra “además” indica al lector que la siguiente frase proporcionará más pruebas o información para apoyar la declaración hecha en la primera frase. También sugiere que el escritor está muy de acuerdo con la primera declaración.

Revisar, editar y corregir el trabajo

La mayoría de los escritos requerirán varios borradores y revisiones para mejorar la claridad de la información y la estructura. No es común que un escritor tome las mejores decisiones en el primer borrador.

Se deben detectar y arreglar errores en la escritura, así como el uso de palabras repetitivas o muletillas. También es buen momento para estructurar mejor las oraciones, en especial aquellas que sean muy cortas o muy largas.

Cómo incorporar y justificar tus argumentos

Los escritos académicos deben estar respaldados por pruebas, tales como datos, hechos, citas, argumentos, estadísticas, investigaciones y teorías.

Esta evidencia aporta lo siguiente:

  • Añade sustancia a las ideas del autor.
  • Permite que el lector comprenda la información que aporta el trabajo propio, y cómo las ideas del autor encajan y difieren con las de otros en su campo.
  • Demuestra la comprensión del autor acerca de los conceptos y teorías generales sobre el tema.
  • Muestran que has investigado ampliamente, y sabes sobre áreas de interés especializado/no especializado.

Hay varios métodos que puedes usar para incorporar el trabajo de otras personas en tu propio trabajo escrito. Estos son:

  • Parafrasear.
  • Resumir.
  • Sintetizar.
  • Citar textualmente.

Lo más probable es que utilices una combinación de estos métodos a lo largo de tu escrito, dependiendo del propósito que estés tratando de lograr.

Ten en cuenta que tu escrito no debe ser solamente un mosaico de ideas de otras personas, hecho de citas, paráfrasis y resúmenes del trabajo de otras personas. Debes mostrar cómo la información que has encontrado te ha ayudado a desarrollar tus propios argumentos, ideas y opiniones. Es decir, pensar y escribir de manera crítica.

Organizar tus pruebas puede ser una tarea abrumadora, especialmente cuando necesitas manejar muchas fuentes diferentes. Afortunadamente, existen herramientas digitales bastante útiles para guardar fuentes de datos, destacar citas clave y citarlas en tu trabajo.

Cómo parafrasear el trabajo de terceros

Parafrasearconsiste en usar tus propias palabras para expresar las ideas de otra persona. Cuando parafrasees, asegúrate de:

  • Identificar un tema o punto relevante, dependiendo del propósito del trabajo o escrito.
  • Escribir el punto del asunto en tus propias palabras.
  • Centrarte en el significado de una idea o un argumento.
  • Incluir una referencia al autor original.

Entre las fallas más comunes se encuentran:

  • Describir la idea/argumento de un autor pero no explicar el significado de tu propio argumento, o el punto que estás tratando de construir como autor.
  • Usar demasiadas palabras del autor original, y esto incluye usar la misma estructura.
  • No distinguir entre el punto de vista del autor de referencia y el tuyo propio.
  • Proporcionar demasiados detalles.

Cómo sintetizar el trabajo de terceros

Sintetizar implica combinar diferentes informaciones e ideas para desarrollar un argumento propio. Cuando sintetices el trabajo de otros, asegúrate de:

  • Agrupar las fuentes en categorías relevantes, por ejemplo, autores con puntos de vista similares o investigaciones que revelen los mismos resultados.
  • Escribir con tus propias palabras. No discutas cada autor por separado; debes identificar los puntos generales que quieres hacer.
  • Incluir referencias a todos los autores originales.

Los errores más comunes incluyen:

  • No distinguir claramente qué punto de vista pertenece a qué autor/es.
  • Enumerar los autores por separado o uno por uno, sin agrupar los autores o los puntos pertinentes.
  • Dar demasiados detalles sobre las diferentes perspectivas en lugar de ser selectivo acerca de las características clave relevantes para tu línea de argumentación.
  • Describir la idea/argumento pero sin explicar el significado de tu propio argumento o el punto que estás tratando de desarrollar.

Cómo citar el trabajo de terceros

La cita es cuando se copia el texto de un autor palabra por palabra, se ponen comillas alrededor de las palabras y se añade una cita al final de la cita. Cuando cites el trabajo de otros, asegúrate de:

  • Copiar la cita exactamente de la fuente original, como el autor la ha escrito, teniendo cuidado de incluir las comillas.
  • Mostrar dónde se han realizado los cambios en el texto.
  • Incluir una cita en el texto y una referencia al autor original.

Los errores más comunes incluyen:

  • Usar demasiadas citas a lo largo de un mismo trabajo.
  • Incorporar una cita sin explicar el significado de tu propio argumento o el punto que se está tratando de desarrollar en el escrito.

Más información sobre cómo citaren este artículo.

Usar un lenguaje claro y conciso

La escritura académica es concisa, clara, formal y activa. No necesita ser compleja o usar frases largas y vocabulario demasiado complicado.

Ser conciso

En la escritura académica formal es importante ser conciso. Esto ayuda al lector a entender los puntos que estás desarrollando.

Aquí hay algunos consejos que pueden ayudar:

  • Incluye sólo una idea principal por frase.
  • Mantén tus frases de una longitud razonable (generalmente no más de 25 palabras). Las oraciones largas pueden ser difíciles de seguir y esto puede distraer del punto real.
  • Evita la repetición.

Leer tu trabajo en voz alta puede ayudarte a identificar cualquier repetición innecesaria, pleonasmos o palabras redundantes.

Manejar un lenguaje formal

En la escritura académica se espera que utilices un lenguaje formal:

Evita el uso de coloquialismos o términos de jerga de calle, como «más o menos», “algo como”, “cosa”, “se tiene que” y otras palabras o frases poco formales. El uso de clichés tampoco es apropiado en la escritura académica.

Emplear una mezcla de verbos activos y pasivos

La mayoría de los verbos pueden utilizarse en forma activa o pasiva. Por lo general, es apropiado utilizar una mezcla de formas pasivas y activas dentro de la escritura académica. Es recomendable consultar con el departamento académico para ver qué forma de escritura sería la más apropiada para tu área de estudio.

La voz activapone al sujeto de la oración a cargo de la acción.

Por ejemplo: «El asistente de investigación diseñó la encuesta». Aquí el asistente de investigación (el sujeto) diseñó (el verbo) la encuesta (el objeto).

Normalmente es más directo y más fácil de leer que la voz pasiva.

Sin embargo, a veces puedes querer enfatizar lo que está sucediendo en lugar de quién lo está haciendo. Para ello puedes utilizar la voz pasiva.

La voz pasivacoloca al sujeto al final, o puede dejarlo completamente fuera.

Por ejemplo: «La encuesta fue diseñada por el asistente de investigación». Aquí la encuesta (el objeto) fue diseñada (el verbo) por el asistente de investigación (el sujeto).

La voz pasiva es más formal que la voz activa. Se utiliza a menudo en la escritura académica ya que se considera más impersonal y por lo tanto más objetiva. Sin embargo, no siempre es fácil de leer y puede añadir palabras innecesarias.

Demostrar equilibrio en la escritura

En las evaluaciones universitarias, rara vez se encuentra una respuesta única a una pregunta o tarea. La investigación, las ideas y los argumentos deben estar siempre abiertos a ser cuestionados, por lo que es importante que el lenguaje que utilices lo reconozca.

En tu trabajo académico, no debes presentar algo como un hecho que podría no serlo. En la escritura académica, puedes utilizar un lenguaje de “cobertura” o «refuerzo» para mostrar la confianza que tienes en el argumento o afirmación que se está discutiendo.

Palabras de cobertura

Cuando escribas, ten cuidado de usar palabras como «definitivamente» o «comprobado». Pregúntate si tu declaración es un hecho o si puede haber alguna duda, ya sea ahora o en el futuro.

Algunas palabras y frases de cobertura útiles para usar en tu trabajo son:

  • «Esto sugiere…»
  • «Es posible que…»
  • «Una posible explicación…»
  • «Por lo general…»
  • «A veces…»
  • «De algún modo…»

Lee las dos frases siguientes:

  1. «Las investigaciones demuestran que beber un gran volumen de bebidas gaseosas con azúcar conduce al desarrollo de la diabetes de tipo II».
  2. «Las investigaciones sugieren que el alto consumo de bebidas gaseosas que contienen azúcar puede contribuir al desarrollo de la diabetes de tipo II».

En la primera frase, la afirmación se presenta como un hecho probado: que un alto volumen de bebidas gaseosas azucaradas conducirá definitivamente a la diabetes de tipo II. Esto no deja lugar a dudas o críticas o el hecho de que algunas personas pueden beber grandes volúmenes de bebidas gaseosas y nunca desarrollar la diabetes de tipo II.

En la segunda frase, el escritor ha utilizado un «lenguaje de cobertura» («sugieren» y «puede contribuir») para mostrar que, aunque hay pruebas que vinculan las bebidas azucaradas con la diabetes de tipo II, esto puede no aplicar para todas las personas, y que incluso se puede demostrar que es incorrecto en el futuro.

Palabras de refuerzo

Puede que quieras expresar una medida de certeza o convicción en tu escritura. Es aquí donde el lenguaje de «refuerzo» puede ayudar.

Algunas palabras y frases de refuerzo útiles para usar en tu trabajo son:

  • «Claramente…» (solo usar si estás seguro de que es algo claro).
  • «Hay una fuerte correlación…»
  • «Los resultados indican…»

Tomando la misma frase que se utilizó en la sección anterior:

  1. «Las investigaciones sugieren que el alto consumo de bebidas gaseosas que contienen azúcar puede contribuir al desarrollo de la diabetes de tipo II».
  2. «Las investigaciones indican un claro vínculo entre el elevado consumo de un gran volumen de bebidas gaseosas que contienen azúcar y el desarrollo de la diabetes de tipo II».

En la primera frase, el escritor ha utilizado el lenguaje de cobertura «sugerido» y «puede contribuir», para mostrar que, aunque hay pruebas para relacionar las bebidas azucaradas y la diabetes de tipo II, esto puede no ser cierto para todas las personas y se puede demostrar que es incorrecto en el futuro.

En la segunda frase, el escritor sigue utilizando el lenguaje para permitir la duda y el argumento, pero está claro que este escritor está más convencido por la investigación.

Demostrar equilibrio en la escritura

Es importante usar el tiempo y la voz correctos en un trabajo escrito. Es probable que tengas que emplear diferentes tiempos en todo momento dependiendo del contexto.

Usar la voz en primera persona solamente en la escritura reflexiva

Los argumentos académicos no suelen presentarse en primera persona (utilizando yo/nosotros), sino que utilizan un lenguaje, una lógica y un razonamiento más objetivos para persuadir (en lugar de perspectivas emocionales o personales).

Sin embargo, esto puede no aplicarse si se le pide al estudiante que escriba un informe reflexivo basado en sus propios pensamientos y experiencias.

Utilizar el tiempo pasado para hablar sobre el método aplicado

Si estás escribiendo sobre un experimento que realizaste o un método que utilizaste, entonces usa el tiempo pasado. Por ejemplo: «Nuestro experimento mostró amplias variaciones en los resultados donde la variable se alteró incluso ligeramente.»

Usar el tiempo presente para concluir o discutir los conocimientos establecidos

Si estás escribiendo sobre el conocimiento establecido, entonces usa el tiempo presente. Por ejemplo: «La diabetes es una condición en la que la cantidad de glucosa en la sangre es demasiado alta porque el cuerpo no puede usarla correctamente.»

Cuando se informa sobre los hallazgos o investigaciones de otros, se debe usar el tiempo presente. Por ejemplo, podrías escribir: «La investigación de Smith del 2012 encuentra que el ejercicio regular puede contribuir a una buena salud cardiovascular».

Cuando estés escribiendo sobre tus conclusiones o lo que has encontrado en tu investigación, entonces emplea el tiempo presente. Por ejemplo: «En este caso no hay una gran diferencia entre los dos valores de diámetro (del diámetro de Feret y la ecuación calculada), lo que de nuevo se debe probablemente al hecho de que el promedio de la relación de circularidad está en el extremo superior de la escala, 0,88, y por lo tanto infiere cerca de los poros circulares».

Si estás escribiendo acerca de las cifras que has presentado en una tabla o gráfico, también utiliza el tiempo presente. Por ejemplo: «Estas cifras muestran que el número de aves que visitan el escondite aumenta cada año en mayo…»

Construir el argumento

La voz más importante que debe transmitirse en tus escritos es la tuya propia; es la forma en que puedes mostrar al lector (por ejemplo, el tutor o profesor) lo que estás pensando, cuáles son tus puntos de vista y cómo te has comprometido críticamente con el tema que se está discutiendo. Puedes hacerlo creando un argumento eficaz y persuasivo para tu lector.

Elaborar un argumento

El argumento es la forma de expresar tu punto de vista y responder a la pregunta que se ha hecho para la tarea, utilizando pruebas.

Tu argumento puede ayudarte a planificar la estructura de tu trabajo y guiarte para encontrar la evidencia que necesitas para apoyarlo.

Asegúrate de que tu argumento se desarrolla a lo largo de tu escrito y que todo lo que incluyas sea relevante para éste. Intenta resumir tu argumento en unas pocas palabras antes de empezar a escribir y comprueba que sigue siendo el centro de atención mientras investigas y escribes tu trabajo.

Estructurar el argumento

Guía a tu lector a través de tu argumento de una manera lógica. Piensa en las preguntas que el lector podría tener. Si puedes responder a estas preguntas a través de tu argumento, todo parecerá más convincente.

Presenta ambos lados del debate, junto con tus pensamientos, uniendo los diferentes elementos. Luego puedes trabajar hacia una conclusión sopesando las pruebas y mostrando cómo se aceptan ciertas ideas y se rechazan otras. Dicha conclusión debe dejar claro cuál es tu posición.

Desarrollar el argumento

Desarrolla tu argumento considerando las pruebas y sacando tu propia conclusión.

Si estás considerando una gama de opiniones, trata de agruparlas bajo diferentes encabezados.

Observa las fortalezas y debilidades de los diferentes conjuntos de evidencias y preséntalas de manera clara y crítica. Esto ayudará a demostrar que entiendes lo que has leído.

Ten en cuenta las pruebas al desarrollar tu propio argumento y deja claro cuál es tu punto de vista. Tal vez el argumento tenga fortalezas y debilidades también, y está bien reconocerlas.

Incluir tu propia voz en la escritura

Tu voz surgirá a través de tu discusión, interpretación y evaluación de las fuentes.

Aquí hay algunas formas en las que puedes establecer tu voz en tus escritos:

  1. Haz tu afirmación no atribuida (no referenciada) al principio de los párrafos, seguida de las pruebas, conclusiones y argumentos de tus fuentes.

Ejemplo:

«Hasta la fecha no existe una herramienta bien establecida para medir la atención dividida en los niños. Los métodos actuales utilizados para evaluar la atención dividida suelen implicar una variación de la CPT con una tarea adicional que incluye, por ejemplo, contar o escuchar los estímulos auditivos (Salthouse, 2003)».

  1. Explica a tu lector cuáles son las conexiones entre las fuentes.

Ejemplo:

«Smith (2009), sin embargo toma un enfoque diferente…»

  1. Explica a tu lector cuáles son las conexiones entre esas fuentes y la afirmación principal.

Ejemplo:

«El argumento de Netzer desafía el término ‘renacimiento’, ya que muestra repetidamente el uso de la imaginería clásica durante el período medieval, ilustrando así que canonizar un período cronológico puede ser desventajoso como característica del término».

  1. Usa el lenguaje para mostrar tu fuerte acuerdo/desacuerdo/acuerdo cauteloso con las fuentes.

Ejemplo:

«Los hallazgos de Smith (2009) muestran una clara… Una seria debilidad con este argumento es… La investigación sugiere…»

  1. Incluye al final de los párrafos frases resumidas (evaluativas).

Ejemplo:

«Esto demuestra que es perjudicial categorizar estrictamente los períodos cronológicos con los géneros artísticos, ya que muchos historiadores de arte sugieren que diferentes movimientos tuvieron lugar en diferentes lugares geográficos al mismo tiempo».

El uso de diferentes verbos en la escritura mostrará tu comprensión de las fuentes, por ejemplo:

  • «Stevenson (2015) explica que…»
  • «Stevenson (2015) argumenta…»
  • «Stevenson (2015) describe cómo…»

También puedes usar verbos para mostrar tu acuerdo o desacuerdo con los argumentos de otros autores. Por ejemplo:

  • «Stevenson (2015) identifica correctamente…»
  • «Stevenson (2015) no considera…»
  • «Stevenson (2015) revela… “

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